Calmit Llierca S.A.

is a leading producer of Precipitated Calcium Carbonate (PCC), high quality lime and derived products.

Our company can be considered one of the most experienced companies in its field.


Vídeo promocional

News

sol

Cuál es el papel de la cal en la estabilización del suelo?

15/07/2026

La estabilización de suelos es una técnica fundamental en la ingeniería civil moderna que permite transformar terrenos con características geotécnicas deficientes en superficies aptas para soportar infraestructuras como carreteras, vías ferroviarias, plataformas logísticas o terraplenes. Entre las diferentes soluciones disponibles, el uso de la cal, especialmente en forma de óxido de calcio (CaO) e hidróxido de calcio (Can(OH)₂), destaca por su eficacia, rapidez y sostenibilidad.

Muchos suelos naturales, especialmente los arcillosos, presentan un elevado contenido de humedad y una gran plasticidad. Estas características dificultan la compactación y reducen la capacidad portante del terreno, hecho que puede provocar asentamientos, deformaciones y problemas estructurales a largo plazo. En este contexto, la cal actúa como un agente estabilizador capaz de modificar profundamente las propiedades físicas y químicas del suelo.

El primer efecto que produce la incorporación de cal es el secado del terreno. Cuando se utiliza óxido de calcio, este reacciona inmediatamente con el agua presente al suelo en una reacción exotérmica que genera calor. Como consecuencia, parte de la humedad se evapora y otra parte queda consumida durante la hidratación de la cal. Este fenómeno permite reducir rápidamente el contenido de agua y facilita las operaciones de movimiento de tierras y compactación.

A continuación se produce un segundo efecto conocido como floculación o modificación del suelo. Los iones calce aportados por la cal sustituyen otros iones presentes a las partículas arcillosas, especialmente el sodio. Este intercambio iónico altera la estructura de las arcillas, que pasan de una disposición laminar a una estructura más granular. Como resultado, el suelo pierde capacidad de retener agua, disminuye su índice de plasticidad y acontece mucho más fácil de compactar.

Aun así, el beneficio más importante aparece a medio y largo plazo gracias a las llamadas reacciones puzolánicas. La sílice y la alúmina presentes de forma natural al suelo reaccionan con el calcio de la cal para formar silicatos y aluminats cálcicos hidratados, compuestos similares a los que se generan durante la fabricación del cemento. Estas nuevas estructuras confieren al terreno una mayor resistencia mecánica, aumentan su capacidad portante y mejoran su estabilidad ante el agua y los ciclos de hielo y deshielo.

Además de las ventajas técnicas, la estabilización con cal ofrece importantes beneficios económicos y ambientales. En muchos proyectos es posible reutilizar los materiales presentes a la misma obra, evitando la extracción, el transporte y la compra de nuevos áridos. Esto reduce los costes de construcción, disminuye el tráfico de camiones y minimiza el impacto ambiental asociado a la gestión de tierras sobrantes.

Sin embargo, para que el proceso sea realmente efectivo, es imprescindible realizar un estudio geotécnico previo que determine las características del suelo y la dosificación adecuada de cal. Factores como la plasticidad, el contenido de materia orgánica o la presencia de sulfatos pueden influir de manera decisiva en los resultados finales.

En definitiva, la cal es una de las herramientas más eficaces para mejorar suelos problemáticos. Su capacidad para secar, modificar y estabilizar terrenos permite transformar superficies inestables en bases resistentes y duraderas, convirtiéndola en un material imprescindible en la construcción moderna de infraestructuras